Lo que tienes que hacer es sencillo:
Una vez que no ha contestado el cliente o te ha dicho que NO, le vamos a llamar, y le preguntaremos porqué la ha rechazado.
Muchos clientes cogen esta llamada y nos da información muy valiosa para futuras propuestas.
De esta forma el siguiente presupuesto que enviemos será más acertado y nuestra tasa de cierre cada vez será más alta.